Siete soluciones naturales para la gripe

0
1145

Para aquellos que no muestran mucho afecto a los medicamentos o que simplemente ven cómo empiezan los síntomas de un resfriado común clásico y quieren atajarlos con remedios naturales, hay diferentes alimentos que pueden ayudar a en el proceso.

Vaporizaciones de eucalipto

Con mucho cuidado, vacía agua muy caliente en una vasija amplia y agrega aceite u hojas de eucalipto. Coloca una toalla en tu cabeza para tratar de atrapar todo el vapor y poder respirarlo. Esto abrirá tus vías respiratorias y aliviará la irritación de la garganta con vapor de eucalipto, que tiene propiedades expectorantes.

Ajo

Toma una infusión de ajo picado, miel y limón; el ajo es rico en alicina, una sustancia con propiedades antisépticas que ayuda al cuerpo a combatir la gripe y otras infecciones.

Sopa de pollo

Un estudio de la Universidad de Nebraska confirmó lo que todas las abuelas ya sabían: una sopa de pollo te hace sentir mejor porque reduce la congestión y lubrica la garganta, aliviando la irritación. Además, contiene compuestos químicos semejantes a los antigripales, que ayudan a sanar más rápido.

Infusión de limón

Una infusión caliente de limón, con jugo y cáscaras, contribuye a combatir los síntomas del resfriado, pues el limón no sólo aporta vitamina C, sino que tiene propiedades antibacteriales, antivirales y antiinflamatorias; puedes agregar un poco de miel.

Frutas cítricas

Las frutas cítricas como: lima, limón, naranja, mandarina, toronja; contienen vitamina C , que fortalece el sistema inmunológico, ayuda al cuerpo a combatir la gripe y a evitar complicaciones como la pulmonía

Miel

La miel es un expectorante natural, ayuda a eliminar las flemas, y es útil para controlar y combatir las infecciones en la garganta, gracias a sus propiedades antisépticas. Para que actúe directamente en tu garganta, haz gárgaras con una infusión tibia de hojas de limón y dos cucharadas de miel en media taza de agua.

Mucho descanso

Aprovecha para consentirte y no salgas de la cama, ya que un buen descanso ayuda a que tu sistema inmune actúe mejor, acelerando el proceso de recuperación debido a que el cuerpo puede dedicar más energía a combatir la enfermedad cuando se mantiene en reposo.